Friday, April 13, 2012

Cuadernos de presidiario

Los rasgos que el tiempo borda

Al preso viejo se le conoce por una sola cosa: anda ligero de equipaje.

Mientras el preso nuevo, de baja condena, carga con una enorme maleta de palo que se fabricó él mismo, una hornilla eléctrica artesanal y un par de bolsas repletas de toallas, calzoncillos y uniformes remendados, al penado viejo, casi siempre condenado a camarón, le basta una bolsita de loneta donde carga una solitaria muda de uniforme, una toallita y lo otro imprescindible. Ah, y si es viejo, viejísimo, casi siempre se ha fabricado una cartucherita de cuero donde cuelgan, siempre listos, una cuchara de calamina y un cepillito de dientes.
'Así viaja el preso viejo, armado para lo que sea..'.
Porque uno nunca sabe, y en todos esos años de purgar una condena interminable, dictada por un implacable tribunal del pueblo, el preso viejo descubrió que además es reo de las fuerzas ciegas del destino, es decir, de los traslados repentinos de una cárcel a otra y a otra y a otra. De las temibles cordilleras que mueven a cientos de reclusos, embutidos y asfixiados en rastras cerradas a cal y canto que recorren la isla de un lado a otro, dueñas de la Carretera Central, casi siempre de noche, para que Cuba no se entere de que es una gran cárcel.

Así viaja el preso viejo, armado para lo que sea. Para comer o lavarse la boca apresuradamente antes de partir en una de esas excursiones que tanto y tan amargamente ha saboreado. Guanajay, Agüica, Cinco y Medio, Kilo Siete, San Severino, Boniato... Recita los nombres; él se los conoce todos. Te puede incluso ofrecer unos cuantos más. En quince o veinte años ha pasado por todos los círculos del infierno. Y para esos viajes no necesita más que una bolsita pendeja y su cartuchera. Nada más.

Y si le preguntas al viejo penado por qué se conoce al preso nuevo, de baja condena, no te dirá que por el exceso de equipaje que carga. Te dirá, con una sonrisa burlona, cruel, concebible sólo tras las rejas: “Por la peste a bollo que tiene, compay, por la peste a bollo que todavía le queda al muy hijeputa”.


Haga clic en la portada para adquirir mi novela:



1 comment: