Thursday, June 13, 2013

Afecto en la vida, hermosura en el verso

Ballagas

Si hay algo que siempre lamentaré es no haber conocido más a mi padre, Emilio Ballagas. Desdichado de mí, porque murió demasiado joven. No había cumplido aún 46 años.

Me imagino yo mismo a esa edad, es decir, en 1996. Todavía no había cumplido ni una cuarta parte de mi proyecto vital. A los 46 años uno prácticamente empieza a entrar en la verdadera madurez. Qué amargo y absurdo ha de ser morir en el umbral de tantas cosas…

Pero mi padre, a esa corta edad, se las había arreglado ya para acumular una obra literaria que todavía aprecian críticos de todas latitudes. Poesía, periodismo de opinión y una ensayística profunda y premonitoria. Por no hablar de haber fundado una familia y haber tenido un hijo.

En un día como éste, no puedo evitar recordar que mi padre me dedicó algunos de sus más hermosos poemas. Nana de enero es uno de ellos. Y hasta un libro suyo, las Décimas al júbilo martiano, me lo dedicó también.

papaparis

Mi padre, Emilio, no fue sólo uno de los grandes escritores y poetas de su generación, sino también alguien de gran bondad y hombría de bien a quien hubiera querido tratar como adulto. Hubiera ganado tanto… Pero Dios no quiso que fuera así. Ya le conoceré de otra forma, es mi fe.

De modo que en este Día de los Padres del 2013, les regalo este soneto suyo, testimonio de una paternidad llena de afecto en la vida y de hermosura en el verso:

EL HIJO

A mi hijo Manolo Francesco

Si la raíz se cambia en primavera                                                       y en colibrí la rama reflorece                                                              es porque el árbol de la cuna mece                                                   la sangre iluminada en lo que espera.

Si la mano coincide con la esfera                                                         y el corazón con el amor que crece                                                   es porque ya lo que de mí perece                                                      halló compensación más duradera.

Porque toda la luz que de esta zona                                     alumbra los contornos de mi vida                                               pide maciza forma de corona.

A tiempo que al huir desvanecida                                                    en aguas primerizas se sazona                                                            y su pasar y su pesar olvida.

La más reciente edición de la obra poética de mi padre, Emilio Ballagas, la única autorizada por su patrimonio, se encuentra disponible. Haga click en la portada del libro para encontrarla:

ballagasfront

7 comments:

  1. ¡Qué lindo poema, qué emotivo! Y tan buena idea la de compartirlo cuando se acerca el Día de los Padres.

    ReplyDelete
  2. Manolo, tu padre está el la memoria de quienes saben valorar toda su obra literaria, incluido el periodismo, y también la educación. Fue un gran hombre. En la fe siempre está, y ahí lo tenemos, Luis

    ReplyDelete
  3. Para el espíritu de Emilio Ballagas mi sincero agradecimiento porque su obra fue muy importante en los inicios de mi creación poética. Muchos de sus versos están en mi memoria.

    ReplyDelete
  4. Su legado fue un regalo para todos,me gustan tus palabras.Gracias

    ReplyDelete
  5. Me gusta mucho la poesía de tu padre, lo sabes. Les hablé de él a tus alumnos.
    Saludos
    Verónica

    ReplyDelete
  6. Me gusta mucho la poesía de tu padre.
    Verónica

    ReplyDelete
  7. Todo el que aprecie una labor poetica, debe recordar el trabajo de tu padre Manuel Ballagas. Hay poetas de poetas, y el supo definir un ciclo.
    Esta poesia es bella, y mas, sin imaginar siquiera el gran trabajo que tu realizarias como escritor.
    Siempre sera recordado por todos los que han leido su obra.
    Como seras recordado tu, por tu sencillez,y esa forma especial, de darte a tus amigos, o a los que te apreciamos, sin estar en la cupula de tus amistades.

    ReplyDelete